Si alguna vez has visto pequeños brotes verdes decorando un plato y te has preguntado qué aportan realmente, ahí entran en juego los microgreens.

Los microgreens, también llamados microvegetales o microverdes, son plántulas jóvenes de hortalizas, cereales y hierbas aromáticas que se cosechan muy pronto, normalmente entre 7 y 20 días después de la siembra. En ese momento, la planta ha desarrollado los cotiledones y, en algunos casos, las primeras hojas verdaderas.

Este punto del crecimiento es clave. La planta ya ha iniciado la fotosíntesis, pero todavía no ha invertido energía en crecer en tamaño. Por eso, concentra sabor, color y compuestos nutricionales en muy poco volumen.

No son germinados, aunque a menudo se confundan con ellos. Los microgreens representan una fase posterior del desarrollo vegetal, con más estructura, más clorofila y una experiencia sensorial más intensa, tanto en cocina como en nutrición.

El interés por los microgreens ha crecido en los últimos años tanto en el ámbito agrícola como en el gastronómico. Su popularidad se debe a la combinación de concentración nutricional, sabor intenso y facilidad de producción.

Diversos estudios universitarios han analizado el perfil nutricional de estas plantas jóvenes. En determinadas especies, se ha observado una mayor concentración de vitaminas, antioxidantes y compuestos bioactivos en comparación con la planta adulta, siempre dependiendo de la variedad y del método de cultivo.

Por este motivo, los microgreens se consideran alimentos funcionales, útiles para enriquecer la dieta dentro de un patrón alimentario equilibrado.

Consumidos de forma regular y variada, los microgreens pueden aportar:

  • vitaminas como C, E y K
  • minerales esenciales
  • antioxidantes y fitoquímicos
  • clorofila y fibra vegetal
  • bajo aporte calórico

No sustituyen a las verduras adultas, pero complementan muy bien una alimentación basada en productos frescos y mínimamente procesados.

Los microgreens se utilizan ampliamente en la cocina contemporánea por su valor estético y sensorial.

Aportan:

  • color
  • textura
  • aromas intensos
  • contraste de sabores

Por este motivo, son habituales tanto en la restauración profesional como en la cocina doméstica, especialmente en platos frescos, ensaladas, bowls y acabados finales.

Los microgreens pueden cultivarse a partir de una gran variedad de especies vegetales.

Entre las más comunes se encuentran:
acelga, amaranto, zanahoria, eneldo, hinojo, lechuga, col, brócoli, rábano, berro, puerro, cebolla, rúcula, mostaza, apio, girasol, alfalfa, lenteja, trébol, albahaca, cilantro, fenogreco, cebada, avena, arroz, quinoa, chía, lino y trigo.

Cada variedad presenta diferencias de sabor, textura y perfil nutricional.

qué son los microgreens

El cultivo doméstico de microgreens es sencillo y accesible, incluso para personas sin experiencia previa en agricultura.

Pueden cultivarse durante todo el año, en interiores o exteriores protegidos, y permiten obtener un alimento fresco en pocos días.

Existen dos sistemas principales:

  • cultivo en sustrato
  • cultivo hidropónico

Ambos son válidos, siempre que se mantengan condiciones adecuadas de higiene, humedad y luz.

Material básico para el cultivo

  • Bandejas de Cultivo

Las bandejas deben permitir un buen drenaje del agua. La altura no suele superar los 10–15 cm, para facilitar el desarrollo de las raíces y la exposición a la luz.

  • Semillas

Es fundamental utilizar semillas aptas para consumo alimentario, preferiblemente de origen ecológico. Antes de la siembra, se recomienda lavarlas para reducir la presencia de impurezas.

  • Sustrato

El sustrato debe ser ligero, bien aireado y con buena retención de humedad.

Los más utilizados son:

  • tierra para macetas bien drenada
  • fibra de coco
  • sustrato de cañamo
  • humus de lombriz
  • mezclas con perlita o vermiculita

En sistemas hidropónicos se emplean fibras vegetales como coco o cáñamo.

→ Comparativa de los sustratos para microgreens

bandeja germinadora
semillas de lino
La importancia de la luz

A diferencia de los germinados, los microgreens necesitan luz para desarrollarse correctamente.

En interiores con poca iluminación natural, el uso de lámparas LED específicas para cultivo permite mantener un crecimiento uniforme. Estas lámparas emiten un espectro adecuado para la síntesis de clorofila y tienen un consumo energético reducido.

El tiempo de exposición recomendado suele ser de 12 a 14 horas diarias.

  • Colocar el sustrato en la bandeja
  • Distribuir las semillas de forma uniforme
  • Humedecer sin encharcar
  • Mantener el sustrato húmedo durante la germinación
  • Exponer a la luz cuando emerjan las plántulas
  • Cosechar cuando se desarrollen los cotiledones

Los microgreens están listos para cosechar cuando alcanzan entre 3 y 7 cm, dependiendo de la especie. Se cortan con tijeras limpias, unos centímetros por encima del sustrato.

Tras la cosecha:

  • se recomienda consumirlos lo antes posible
  • pueden conservarse en refrigeración entre 2 y 5 °C
  • su vida útil suele ser inferior a una semana
  • una correcta conservación ayuda a mantener su frescura y calidad.
cultivar microverduras
  • Los microgreens destacan por su eficiencia productiva
  • ciclos de cultivo cortos
  • bajo consumo de agua
  • producción local
  • reducción del transporte
  • poco desperdicio

Por estas razones, encajan bien en modelos de alimentación sostenible y urbana.

Los microgreens son plantas jóvenes con un perfil nutricional concentrado, un sabor intenso y un gran potencial culinario. Son fáciles de cultivar, versátiles en la cocina y coherentes con una alimentación moderna, consciente y sostenible.